Archivo de la categoría: Mujeres

El guisante

No era un príncipe feliz ya que no lograba encontrar una verdadera princesa con quien casarse.

-¡Eres demasiado exigente! -le decía la reina- Te he presentado a las princesas más hermosas, más inteligentes y más encantadoras del mundo, pero ninguna ha colmado tu deseo.

-Te estoy muy agradecido, madre -respondía el príncipe- Es muy difícil encontrar una verdadera princesa. Pero, estoy seguro de que algún día la hallaré.

La reina decidió salir en ayuda de su hijo y convocó en palacio a todas aquéllas que decían ser princesas. Y les puso a prueba. Dormirían sobre veinte colchones y veinte edredones, debajo de los cuales había colocado un guisante. Pasarían la prueba las que no pudieran pegar ojo por culpa del guisante. Ninguna de ellas protestó a la mañana siguiente. Cuando ya creían que no encontrarían princesa para el príncipe apareció una noche una desconocida, superviviente de un naufragio, pidiendo pasar la noche en palacio. La reina, aunque ya sin esperanzas, decidió también ponerla a prueba. No pudo dormir en toda la noche por culpa del guisante.

Hay una canción de Lana del Rey que comienza así: blue jeans, white shirt…cuatro palabras que definen un estilo de mujer. Blue jeans, white shirt es la  princesa náufraga. Blue jeans, white shirt: ése es el guisante.

Blue Stoli Martini

Arruinada, sin marido, sin hijo, sin amigos y sin Hamptons. El mundo de Jasmine (Blue Jasmine, Woody Allen, 2013) se había derrumbado completamente. Sin embargo, ella siguió siendo fiel a dos de sus caprichos (o no tan caprichos) de su antigua vida,  su Birkin de Hermés y el Stoli martini.

El Stoli martini es una variante muy simple del dry martini. En vez de verter ginebra en la copa, debidamente perfumada con vermú, se sustituye por vodka. Pero no por cualquier vodka, debe ser Stolichnaya. De ahí, ¡tachán!: Stoli Martini.

“What the hell are you drinking? Let me see. What is this? Is it vodka?” Le pregunta un buscavidas.

 “Martini”.

Me gusta Jasmine, me gusta mucho, porque como diría Loriga  es una de esas “mujeres pertenecientes no a una clase superior, sino a un mundo distinto”.

De la película hay que sacar dos conclusiones.  La primera es que si te vas a comprar todo el juego de maletas de viaje de Louis Vuitton, nunca le pongas tus iniciales, porque si tu marido es un estafador no te van a dar mucho por ellas cuando tengas que venderlas para saldar deudas. La segunda es que nunca hay que preguntar a una mujer por su edad.  No porque sea una falta de educación, sino porque realmente debería darte igual.

 image

Cate Blanchett (1969 ¿y?). Festival de Cannes 2014.