Algunos apuntes del verano

  • El jardín de noche del restaurante Macao en Santa Gertrudis de Fruitera (Ibiza). Un lugar discreto, con estilo y muchísimo encanto. Una gran cena. Y las grandes cenas tienen que acabar en desayuno.
  • La tortilla trufada y el bacalao negro (estilo Nobu) de Tatel en Madrid. Debo ser honesto y decir que uno de los dueños es amigo mío, pero también creo que no me llevo por la amistad cuando digo que el sitio y la comida merecen mucho la pena. Ah, y que no se me olvide, también merece la pena, y mucho, la pelirroja que canta en directo New York, New York mientras cenas.
  • La exposición de Vogue en el Thyssen (Vogue like a painting). Y de entre todas las fotos, ésta de Patrick Demarchelier

Vogue like a painting

  • Un pescado llamado raó que comí en el chiringuito Tanga en Formentera. Según nos comentó el camarero, a este pececito (parecido al salmonete) sólo se le puede pescar en septiembre. Espectacular.
  • Esta foto. Esta pareja.

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  • 0, (00 también, si es ruleta americana), 17, 20 y 36 son, a partir de ahora, mis números del casino para toda la vida. Son los mismos números con los que jugaba en el casino de Biarritz la abuela de un amigo (sin que el abuelo supiera que su mujer se dejaba caer por el casino) con el que he estado en México este verano. Yo les he añadido el 7 y el 13. Tuvimos buenas noches.

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  • Este llavero de Fernández o Hernández que compré en una tienda de la calle de Madrid Ayala (creo que Ayala 27) en donde únicamente venden cosas (todas las cosas que se te ocurran) de Tintín. Por cierto, no hay mejor libro para sostener a Hernández o Fernández.

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  • El bonito con tomate del restaurante La Bombi en Santander. En Santander: Marucho y La Bombi.
  • Este traje cruzado de verano que se hizo un amigo en Suitz (sí, para una boda en septiembre). Vuelvo a ser honesto, uno de los dueños es amigo mío, pero por muy amigo que fuera no lo recomendaría si la calidad y precio no estuvieran a la altura: lo están.

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  • Esta canción que hacía años que no escuchaba y sonó en un momento de paz absoluta una mañana. Fue el preludio de un gran día. La canción de un viaje corto a Ibiza. Ahora la escucho a diario.

Amore, fai presto, io non resisto…

se tu non arrivi non esisto

non esisto, non esisto…

  • Esta foto en donde están resumidos todos los buenos veranos que he pasado (y espero seguir pasando).

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  • “Cuando yunque, yunque. Cuando martillo, martillo”, el libro de Augusto Assía que recopila sus crónicas a La Vanguardia durante la Segunda Guerra Mundial como corresponsal en Londres. Un enamorado de Inglaterra:

“¿Cómo es que durante la guerra los ingleses siguen jugando al golf, mantienen sus costumbres, sostienen ecuanimidad en su justicia y continúan disfrutando de su tradicional libertad? Los ingleses creen – y ya la experiencia nos dirá si con razón o equivocadamente – que sin aquellas cosas no se puede hacer la guerra, y que si se hace, se pierde.”

“¿Qué cómo han vivido los ingleses en la retaguardia durante el año 1942? Querido director: los ingleses vivieron en la retaguardia del año 1942 como el año 1941, el año 1790 o el de la nanita. Leyendo el Times por las noches al amor de la lumbre, entre sorbo y sorbo de whisky, divagando sobre el tiempo y los antepasados, tirando de la pipa, labrando la tierra, trabajando en el torno, educando a los hijos, obedeciendo las leyes y temiendo a Dios. Vivieron, en fin, con arreglo a sus costumbres”.

  • Esto de Pessoa que robé de la cuenta de Twitter de @guardian_el_

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  • Y, sobre todo, Batey en Tulum. Pocos bares con tanto rollo he encontrado nunca. Cuando nos lo recomendó una camarera de Be Tulum nunca pensé que un sitio que no parecía ser mucho a primera vista pudiera ofrecerme tanto. Música en directo todos los días, camareras divertidas (argentinas, italianas, cubanas…), perdedores con clase que eligieron Tulum para huir y mujeres que acuden solas y se pagan sus copas (aún queda alguna).

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El blog nació con la idea publicar entradas como la de hoy o ésta de Madrid. Sin ninguna pretensión, simplemente porque me gusta pensar que en otras ciudades hay gente con gustos parecidos; gente interesante con la que es posible hablar e intercambiar consejos. Algunas veces pienso que si MenInMadrid no lo hice realmente para escapar, si es que se puede, de la soledad. Un blog como mera distracción y, a la vez, honesto, muy honesto; con la certeza de que lo que publique tiene que ser mejor que lo que se lee en la mayoría de las publicaciones de viajes, vida, hombres o como se quieran autodefinir.

Sin embargo, el blog ha ido mutando (o degenerando, dirán algunos) a algo diferente, más personal.

Pero la idea original sigue estando ahí, saber que hay gente que disfruta tomando un vermú casero mientras lee el periódico en una terraza de ¿Barcelona? o que les gusta salir a pasear solos alguna noche de verano en ¿Valencia? escuchando una canción versionada de Bowie; los mismos que saben decirte dónde hay un cine en versión original en ¿Bilbao? o que pueden tener una noche memorable en The Box Londres, rodeados de chicas que abrazan la química,  sin la necesidad de publicarlo en ninguna red social; esos mismos a los que te puedes encontrar una semana más tarde tomando una gilda y un negroni en ¿Valladolid? discutiendo sobre fútbol, los tacones perfectos o cómo mejorar el swing pero también sobre qué libro de Houellebecq es mejor: Ampliación del Campo de Batalla o Plataforma. He conocido gente así. Un poco lo que decía Garci cuando le preguntaban si sus gustos culinarios son siempre sofisticados:

Al contrario, soy un clásico. Ostras y caviar, con Dom Pérignon, por supuesto. Pero también la cuchara: judías pintas, cocido, lentejas, el arroz a banda, el jamón de Jabugo (para mí, el mejor amigo del hombre), y los bocadillos de chorizo, de anchoas, la escarola, las patatas fritas, la ensaladilla de Casa Rafa [en Madrid], el steak-tartare del Club 31 [Madrid], la carne a la brasa, el pan con aceite, las castañas asadas y las castañas pilongas, todos los frutos secos…

26 pensamientos en “Algunos apuntes del verano”

  1. Para mí este blog me recuerda una forma de vida, de disfrutar la vida, para mí que no soy amigo del autor, es mi blog preferido, del que más cosas aprendo y el que más me gusta leer simplemente porque habla de cosas cotidianas, sencillas, del día a dîa, de verdades, de cosas que ya pensé ayer pero que yo no escribo ni comparto…. Tan sencillo como vivir para contarlo. Puedes estar o no de acuerdo.

    Enhorabuena, a seguir.

    Saludos desde el Sur.

    Je

  2. Muy bueno el final del post.
    Decía Houellebecq que vivir sin leer es peligroso, obliga a conformarse con la vida. Tal vez vivir sin escribir también lo sea.
    Saludos desde León.

  3. Lo primero agradecerte el descubrimiento de iberlibro. Gracias a ello he podido conseguir algunos volúmenes que se me hacían impagables en amazon e imposibles de conseguir en mi ciudad.

    Como alguien dijo “escribir ayuda a ordenar” creo que eso es lo que ha ocurrido en MenInMadrid y celebro que así sea.

    Sigue así. Saludos desde Santander.

  4. Me quedé con el traje cruzado que nos presentó el autor de este blog, en esta entrada cuando terminaba el verano del año pasado.

    He tenido la idea esperando hasta la coasion necesari y esta tarde he encargado mi traje cruzado. A pesar de que en muchos sitios me intetaban quitar la idea, alegando no sé que de “modas”…. Afortunadamente en otros tanto sí sabian que les pedía.

    Buenas noches desde el Sur.

  5. Como muchos “comentaristas” del blog han mencionado, me he sentido muy identificado con esta entrada. Llevo un par de años viviendo en el extranjero y, cada vez que regreso a mi Barcelona natal, hay ciertas tradiciones con las que debo cumplir antes de partir de nuevo. Un paseo inaugural por el Ensanche. Una tapa de chipirones en el Nou Candanchú en la Plaza del Sol. Revisar las novedades editoriales y recargar la maleta de libros. Resulta curioso como se asientan estas tradiciones.

    1. Es curioso, hay veces que viajamos a algunas ciudades simplemente para hacer lo mismo que hicimos la otra vez. Como si la repetición nos diera el placer, en vez de buscar nuevas aventuras.

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