Nueve amigos y relojes suizos

Ya Sólo Habla de Amor

Pobre Sebastián y cómo me hubiera gustado conocerle aquella noche en la fiesta de la embajada de Suiza. El débil Sebastián, cuando más abajo estaba, fue lo suficientemente valiente como para lanzarse al vacío y preguntarle a una amiga qué son las mujeres:

Tractores, mi vida, tractores, mira los surcos que dejan. Mientras tú lloras ellas ya le están haciendo llorar a otro.

Y claro, así dejaron a Sebastián, él que las había besado a todas:

Hasta tal punto había llegado su debilidad que ni siquiera era capaz de seguir besando mujeres por los bares, él que las había besado a todas, sin exigir nada a cambio.

Mr Porter

Una vez cayó en mis manos un libro que se titulaba algo así como El Manual de un Gentleman o El Perfecto Caballero. Te explicaba que un caballero debe cortarse las uñas y, por supuesto, no llevarlas nunca sucias. Además, exigía al “perfecto caballero” que el afeitado fuera con una brocha de pelo de tejón o ardilla (no sé, no recuerdo muy bien). Tras estas lecturas, comprobé que el libro estaba editado en este siglo y pensé que tratar de hacer algo con “buen gusto y sensibilidad” sobre el tema en España parece imposible. Pero bueno, resignación y Mr Porter. Éste fue su primer libro. Un libro que se puede leer y releer continuamente para aprender, porque gracias a Mr Porter se aprende, y mucho. He de confesar que a este libro le tengo un especial cariño porque me lo regaló una chica que, según me dijo, al verlo en el quiosco de un aeropuerto se acordó de mí (¿mentira? quizás, pero… tell me something nice: lie to me).

¿Puede haber una declaración de intenciones más directa por parte de una mujer que recibir un libro con tanto gusto como Mr Porter (the manual for a stilysh life)?

YOUR THIRTIES

You are older, perhaps not thinner, you may or may not be single but you’re still just about ready to mingle. It’s in our thirties that we start to learn a bit more about quality, provenance and timeless style rather than disposable fashion. The look is contemporary classicism: Oliver Spencer shirt, battered Grenson brogues, slim fit cotton-twill trousers from Burberry Brit, Acne jacket. Hip and relevant, but not enslaved to trends.

Cuatro Amigos

Algunas veces, de manera sutil, lanzamos ciertas preguntas trampas, ¿qué te apetece beber? ¿Cómo vas a pedir la carne? ¿Te gusta Woody Allen? Y por las respuestas ya sabes si esa persona te aportará o será otro previsible bostezo que te acercará (aún más) a Juan Solo, el protagonista del libro. ¿Te gustó Cuatro Amigos? ¿No lo has leído? Te lo regalo y cuando lo leas me das tu opinión (pero hasta entonces podemos seguir besándonos).

Claudio jugaba a la simpleza en sus relaciones, pero yo sabía que nada era tan cierto. Se cubría con un escudo antisentimental, pero yo conocía sus miedos, más de una vez me los había confesado: «Lo que trato de evitar es llegar a ese punto donde las mujeres pueden abandonarte, donde te destrozan cuando más enamorado estás. Sé que me pasará algún día, como a todo el mundo, pero lo único que intento es retrasarlo lo más posible». Y por ese sistema eludía complicarse la existencia. Su éxito con las mujeres le permitía no enamorarse.

¿Para qué están los amigos?

Los amigos creen que quererte es admitirte como eres: es así, pues vale, cuando lo que uno necesita es gente que te grite que estás equivocado, que te transforme.

Beber de Cine

“Buen gusto y sensibilidad” le escuché decir una vez a Garci para referirse a cómo hacer las cosas en esta vida. Buen gusto y sensibilidad es todo lo que escribe Garci. Buen gusto y sensibilidad es lo que intento que sea este lugar. Y buen gusto y mucha sensibilidad es este libro que, además, es mi favorito para regalar.

Sobre el bloody mary:

Del mismo modo que hay cócteles que no se deben tomar sin pajarita, la única manera sensata de sumergirse en un Bloody Mary es en pijama y de cabeza –un pijama de seda y la cabeza de latón-, o en los instantes previos a abrir la ducha, o justo cuando escuchas el portazo de la rubia. Tiene otros tragos, otras circunstancias, pero conviene dejar bien escrito que la mayor virtud del Bloody Mary es su efecto reparador de la resaca. De ahí, que debes tener muy en cuenta que el mejor momento para preparar un Bloody Mary nunca será tu mejor momento. Dudarás entre el supremo esfuerzo de prepararlo o volverte al sarcófago. Los profesionales, los cazadores de monstruos nocturnos, los francotiradores que aguardan apostados en una esquina de la amanecida para descerrajarse una ráfaga de alcohola su maltrecha carrocería, los que ensayan viejos y queridos blues con el tintineo del hielo de sus copas, gentes cuyos apellidos siempre empiezan con h de Hemingway, de Huston…, bueno, pues todos esos, todos, saben que un verdadero Bloody Mary no hay que agitarlo: se mezcla.

Hotel Nirvana

Siempre he querido vivir en un hotel (“vivir en un hotel durante, al menos, seis meses“). No me parece que haya nada más cómodo que subir de desayunar (a ser posible solo y con la única compañía de un periódico) y encontrar tu habitación perfectamente ordenada, con las zapatillas alineadas al lado de la cama, los champús en fila y un caramelo encima de la colcha. Tampoco creo que haya nada con más carisma que te conozcan por tu nombre todos los empleados de un hotel. Y, por supuesto, no hay nada con más glamour que el director del hotel, tras un desliz (por ejemplo, con la rubia del portazo que dice Garci), te cubra ante quien se crea con derecho a pedirte explicaciones. Porque, al fin y al cabo, como decía el director del hotel de Pretty Woman: special customers are friends (minuto 1:30).

La elección de un hotel es algo tan personal como para una “vamp” la elección de un perfume o para un sibarita la marca del champaña.

Armas, Mujeres y Relojes Suizos

Es un libro muy personal y a mí me gustan mucho los libros personales. A Torres-Dulce, poco antes de dimitir como fiscal general del Estado, le escribió algo precioso su amigo Cuartango (quizás, el hombre más melancólico de España y cuya columna idéntica todos los lunes en El Mundo sobre el paso del tiempo y los recuerdos que vamos atesorando en la memoria es de lo mejor de la prensa). A este libro le debo tres cosas:

Esta escena.

– Este diálogo:

Sólo hay dos cosas más hermosas que un arma: una mujer y un reloj suizo. ¿Has tenido alguna vez un reloj suizo?

Y este poema que está al final del libro.

Paris For Men

Me lo recomendó un amigo que tropezó con él por casualidad en una visita a París. No es más que una guía de una ciudad, pero ¡qué guía! Está escrito (y además perfectamente editado) por un enamorado de París. No lo dice, pero yo sé que el libro se lo ha dedicado a toda esa gente con buen gusto (hombres o mujeres) que disfrutan con pequeñas cosas pero bien hechas. Dirigido a ese tipo de personas que no se han vendido, que siempre dan propinas y que no te van contando sus problemas, simplemente los afrontan. ¿Dónde ir a comer solo? ¿Dónde tomar el mejor café? ¿Dónde besarnos? ¿Dónde contemplar las piernas a las parisinas? Ojalá alguien se atreva a hacer una guía así de Madrid porque creo que sería un éxito. De hecho, creo que el amigo que me lo recomendó podría hacer un Madrid Para Hombres como mínimo con el mismo “buen gusto y sensibilidad” (y talento, le añado yo a Garci) que Paris For Men.

I like Paris and its neighbourhoods and the habits you pick up there, the feeling of belonging to a sort of tribe. It’s what I enjoy on Sunday morning, and it’s become a ritual. It always starts the same way: on the corner of Rue des Martyrs and Rue Choron, I have the first espresso of the morning. It’s a way of getting prepared.

Juan Belmonte

Poco más que decir 

El Amor Dura Tres Años

Creo que todos los que nos sentimos (algo) salvajes y sentimentales hubiéramos preferido en alguna ocasión no haber sido correspondidos y así nos hubieran evitado un final tan desastroso como previsible. Y aunque tristes por lo no alcanzado, seguir deseando pasado un tiempo, digamos, por ejemplo, tres años, ese beso que nunca nos dimos (y que nunca nos podremos dar)… sintiéndonos, al recordar lo que ya no podremos robar, tan débiles como Sebastián aquella noche en la embajada de Suiza.

Yo nunca tengo suficiente: cuando una chica me gusta, quiero enamorarme de ella: cuando me enamoro, quiero besarla; una vez que la he besado, quiero acostarme con ella; cuando me he acostado con ella, quiero vivir con ella en un apartamento; cuando vivo con ella en un apartamento, quiero casarme con ella; cuando me he casado con ella, conozco a otro chica que me gusta. El hombre es un animal insatisfecho que se debate entre varias frustraciones.

(Gracias a todos los que dejáis algún comentario)

17 pensamientos en “Nueve amigos y relojes suizos”

  1. Buen gusto y sensibilidad, maravillosamente plantamos en todo lo que escribes! Y un libro de Men in Madrid, donde enseñes “tu Madrid” ( aunque no se si estarías dispuesto a revelarnos tus secretos).

  2. Solo he leído hasta el momento Beber de cine (buen gusto y sensibilidad me parece una definicion perfecta). Cuatro amigos, EADTA y la biografía de Juan Belmonte los tenía ya pendientes, el resto los adjunto a la lista. Gracias por las recomendaciones.

      1. Cuatro amigos, Ya sólo habla de amor, y varios de Loriga (Heroes, Lo peor de todo y ZaZa ) que te leí en twitter. Tengo pedido el de Mr Porter y el de El amor dura tres años.

  3. Repasando las entradas del blog me he encontrado con ésta, ¿recomiendas los tres volúmenes del Mr Porter Paperback o solamente el primero?

    Gracias.

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