Dime algo bonito: Miénteme

No teníamos ningún futuro. Y yo se lo repetía. Pero nos divertíamos juntos. Ella odiaba París. ¿Qué futuro puede haber con alguien que odia París? En mi casa nos mentíamos los domingos por la tarde. Pero me gustaban sus (nuestras) mentiras. Nadie me dijo que era el último domingo. Ahora me gustaría que me volviera a decir algo bonito. Algo como:

– Miénteme. Dime que me has esperado todos estos años. Dímelo.

– Te he esperado todos estos años.

– Dime que habrías muerto si no hubiese vuelto.

– Habría muerto si no hubieses vuelto.

– Dime que todavía me quieres, como yo te quiero.

-Todavía te quiero como tú me quieres.

– Gracias. Muchas gracias.

Quizás, porque fue ella, y no yo, el que ya no volvió a escribir.

Tenía razón  Loriga, otra vez, cuando dijo “esperar a ser querido por una mujer que no te quiere es uno de los placeres más grandes que este mundo puede regalarnos”.

la foto

3 pensamientos en “Dime algo bonito: Miénteme”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *